#ElPerúQueQueremos

Grito surrealista

De la generalización y otros demonios

El poder reduccionista del lenguaje

Quién hace tanta bulla, y ni deja testar las islas que van quedando.

César Vallejo

Publicado: 2014-03-11

En diversos ámbitos de la vida actual se intenta hacer cortes finos con martillo. La precisión en el uso de la palabra ha dejado sitio al reduccionismo y a la generalización. Bien sabemos que eso no es nada nuevo porque la doxa (en términos generales: la opinión, sin más) ha imperado por milenios en el discurso de las personas. Pero, ¿no es que acaso está teniendo una batalla más que ganada en nuestra sociedad?

¡Todo es doxa! ¡Es fácil meter a medio mundo en un adjetivo y eliminarlos de un nada elegante plumazo! A continuación, uno cuantos ejemplos de ese poder que ha invadido, creemos, terriblemente en la óptica y por ende en la práctica diaria de nuestra precaria existencia. Es claro  que debo remitirme a hechos concretos y sobre todo cercanos. Es bueno que la sociedad aporte mucho material para estas palabras que nadan a contracorriente.

 1. Pelea entre Augusto Thorndike y Malzon Urbina

Todo hombre medianamente informado se puede percatar que Lima debe transformarse y que el ordenamiento o desaparición de la Parada es un hecho necesario para bien. Sin embargo, ronda una necesidad en medio de lo dicho, ¿cuáles son los argumentos? Respuestas inmediatas existen, sin lugar a dudas, como por ejemplo la suciedad, el hampa o el congestionamiento entre otros tantos y mejores, de hecho.  

Pero no. Al señor Thorndike se le ocurrió insultar a diestra y siniestra al señor, tambien, Malzon Urbina, transformando la entrevista a un griterio desordenado y de mal gusto. Razón fundamental: no se valió de los frutos de la investigación para desarmar al invitado que, podríamos afirmar casi sin dudas, tuvo más base que su entrevistador. El periodista se llenó de generalización la boca diciendo que "todos los limeños queríamos..." o que el comportamiento de Urbina causó a "todos rechazo" o "el usted fue comprado por los comerciantes de la Parada" sin dar la mínima muestra de razones y con una voz, y cero pausas, que no llevaron a ningún lado.

2. Pederastía e Iglesia

De lo más documentado y discutido ultimamente a sazón de las ganas de derribar un falso monolito llamado Iglesia. No obstante, y sencillo, no todos los sacerdotes son pederastas, no toda la Iglesia es corrupta, no todos los creyentes son borregos, etc. Pero una vez más el fácil adjetivo, el fácil acomodo, la saliva espumosa antes que el juicio fino y efectivo en un tiempo que precisa de ellos, porque los mares de información solo deben ser tratados con criterio y no con la típica moda del da igual. Una tensión y una necesidad debería generarse entonces: hay maldad en la Iglesia, por supuesto, pero, ¿y el reverso? Oigo un par de grillos dándome la respuesta.

Jason Day me ha parecido sobrio en sus textos y respuestas sobre el tema, pero la estela de paladines después de sus palabras no ha gozado, no goza y no, creo, gozará de buen filo para hacer el corte exacto al problema. Levantan la voz sobre material que debe ser tratado con todas sus letras: se debe castigar a los culpables a como dé lugar antes que insultarlos y ganarse likes de harto resentido además de no andar inmiscuyendo a todos como si fueran cortados con la misma tijera que, dicho sea de paso, va perdiendo filo y no corta igual todos los moldes.

3. Corazón Serrano

Twitter, facebook (una de las más poderosas fuentes de generalización y emotividad) y  la televisión, convirtieron en tema semanal (y fugaz dentro del "todos opinamos nadie dice nada") la muerte de Edita Guerrero, cantante de la agrupación Corazón Serrano. Resumiremos diciendo que aparecieron varios comentarios inadecuados al respecto.

¿Todo aquel que escucha cumbia, por ejemplo, es menos que otro? ¿Todo aquel que goza con tan o cual melodía puede ser catalogado en un santiamén? ¿Es el hombre del Ande un ser inferior? ¿Es el limeño un ente superior? Preguntas importantes que no han llegado a la vida cotidiana al parecer y que permiten el derramamiento de insultos, amenazas y virulencia (por ambos bandos) que, lastimosamente, no conducen a ningún lado.

4. Balance necesario e insuficiente

Un no rotundo a la fácil generalización debería ser consigna de las voces influyentes de los media. Hay demasiada bulla y se le agrega más, impidiendo testar correctamente lo que debe quedar. En pleno Siglo XXI luego de ver diversas disoluciones totalitarias (salvo la capitalista) y encontrándonos en medio de un mundo múltiple, no podemos darnos el lujo de cometer tamaños errores de precisión aumentando el caudal de una doxa que, si bien no podría y no debería dejar de existir, es el tiro de gracia contra la razonabilidad.

Podríamos citar más hechos al azar, pero hemos optado por las más relevantes sin afanes (nos faltó la política) más que el de situarnos en una problemática que, creemos, pasa demasiado desapercibida. Quizá nuestra mirada ha sido mutilada en la actualidad: vemos al perro rabioso y lo matamos, pero obviamos las causas de su enfermedad. 

Un balance crítico se precisa siempre, no es malo, sirve de mucho, en verdad; más aún cuando de diálogo se habla a cada instante, pero creyendo que sintetizando la experiencia se obtiene la fórmula para solucionar todos los problemas de la humanidad. En el acto crítico no hay dueños de la verdad, sino gente sincera que intenta apreciar la mayor cantidad de aristas para emitir un juicio considerando digno el asunto al que se atiene. ¿Se invoca? ¿Se exhorta? Sí claro, ¿por qué no? Justo ahora que todo causa escozor necesitamos decir que la relatividad también es relativa.


Escrito por

Octavio Mermão

Creyente, extranjero, hermano menor de las palabras.


Publicado en

Quién hace tanta bulla

Nos hemos peleado tanto que ya es hora de volver a los abrazos.